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LA BIBLIOTECA DE LA PISCINA1

LA BIBLIOTECA DE LA PISCINA

$ 12.000

Autor: Alan Hollinghurst

Año Edición: 2020

Editorial: Anagrama

ISBN: 9788433960634

Páginas:453


William Beckwith es un joven de veinticinco años, homosexual, aristócrata, razonablemente rico, alegremente promiscuo y decididamente hedonista. Una tarde en que está ligando en unos lavabos públicos salva la vida de Lord Nantwich, un excéntrico personaje, homosexual también pero con tantos años como el siglo, que acudió a los urinarios a recordar pasadas glorias y ha sufrido un paro cardíaco. Vuelven a encontrarse días después en el Corinthian, un club gimnástico que el joven Beckwith frecuenta y utiliza como «territorio de caza». Lord Nantwich, antiguo funcionario de la Corona en África —y, como William, admirador de los jóvenes de color—, que conoció a Ronald Firbank y a otras señeras figuras de la cultura gay inglesa, quiere que el joven Beckwith escriba su biografía. Le invita a su casa, le permite entrever los encantos y esplendores de la comunidad gay en tiempos pasados y le confía sus diarios. La biblioteca de la piscina se despliega como una vasta, compleja, gozosa y a veces amarga crónica de la vida y la cultura gay en Inglaterra, donde pasado —Lord Nantwich— y presente —William Beckwith— exhiben sus objetos de deseo, fetiches, códigos más o menos secretos, usos y costumbres sexuales y amorosas. Y Becwith acabará descubriendo que detrás de estos polvos se ocultaban aquellos lodos, y que su historia y la del viejo lord están mucho más inextrincablemente unidas de lo que hubiera sospechado nunca.

«No sé de ningún libro, salvo Lolita y Nuestra Señora de las flores, de Genet, que sea tan literario y tan intensamente sexual al mismo tiempo... La biblioteca de la piscina enlaza dos grandes tradiciones de la literatura inglesa: la novela moral de Jane Austen y E. M. Forster, y la novela decadente, la de William Beckford, Oscar Wilde y Ronald Firbank.» (Edmund White)

«Una gran panorámica de la vida gay inglesa casi a lo largo de todo el siglo, a caballo entre la clandestinidad y el exhibicionismo...» (Luis Antonio de Villena, El Mundo)